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La Vanguardia, Jueves 1 de marzo 2007

Barcelona: Una ’enfermedad de oficina’ obliga a desalojar dos días la sede de Gas Natural. Un centenar de trabajadores padecen una pérdida de tejido adiposo en las piernas, se cree que por efecto de campos eléctricos.

Se trata de la lipoatrofia semicircular

Jueves 1ro de marzo de 2007 · 5442 lecturas

La Vanguardia, Jueves 1 de marzo 2007 | Actualizado a las 11:44h
Ciudadanos

Salud
Una ’enfermedad de oficina’ obliga a desalojar dos días la sede de Gas Natural
La compańía realizará durante cuatro días obras de mantenimiento para intentar que el problema esté resuelto el lunes

Un centenar de trabajadores padecen una pérdida de tejido adiposo en las piernas, se cree que por efecto de campos eléctricos
01/03/2007
Marta Ricart | Una enfermedad de oficina, muy poco usual pero que se ha detectado en algunos edificios modernos, obligará a los mil empleados de Gas Natural que trabajan en la nueva sede de la compańía en Barcelona a desalojar el edificio hoy y mańana. La empresa aprovechará estos dos días y el fin de semana para llevar a cabo unas obras de mantenimiento con las que espera resolver el problema. Éste se llama lipoatrofia semicircular. Se trata de un raro trastorno que consiste en una pérdida de tejido adiposo, que no causa dolor ni requiere tratamiento médico y es reversible.

El problema afecta a más de 120 empleados de la sede de Gas Natural. La causa se atribuye a una confluencia de varios factores ambientales -cableado de nuevas tecnologías, aislamiento del edificio, baja humedad- que altera los lípidos de manera que se da una atrofia localizada del tejido adiposo y se forma una pequeńa depresión. En el caso de Gas Natural, el problema parece estar relacionado con las zonas de las mesas de trabajo y los trabajadores sufren la pérdida adiposa en los muslos y piernas (como unos círculos de adelgazamiento en algunos puntos), pero ha afectado a unos empleados (más mujeres que hombres) mientras que a otros no. Ninguno ha necesitado la baja médica, aseguró un portavoz de la empresa.

Hace unas dos semanas, la coincidencia de los extrańos síntomas hizo que los empleados acudieran a la dirección y los servicios médicos. En seguida se revisaron los casos y se analizó el problema, incluso se han consultado expertos de Bélgica, donde se produjo un caso hace unos ańos que afectó también a empleados de corporación bancaria.

Gas Natural alertó a Inspección del Trabajo y al servicio de condiciones laborales del Departament de Treball, cuyos inspectores hicieron ayer y anteayer una evaluación de las instalaciones y del caso entre el personal, confirmaron fuentes de Treball. La hipótesis de los expertos consultados por la compańía y los inspectores de Treball -que aún investigan el caso- es que el problema obedecería a campos eléctricos -o electromagnéticos o por la electricidad estática- que se forman por la interacción del cableado del abundante equipamiento tecnológico, algunos materiales metálicos de oficina y diversas condiciones ambientales. Estos efectos se han comprobado también en otros edificios de oficinas, y al parecer no tienen relación alguna con materiales defectuosos o contaminantes.

Para resolver el problema, los expertos han decidido que se instalen más tomas eléctricas de tierra y muchos sistemas de humidificación en los espacios. Estas obras son las que, para evitar molestias, han desaconsejado a la compańía que los empleados acudan a trabajar. Según la compańía, la actividad no se interrumpirá aunque no se acuda a la oficina hoy y mańana gracias al teletrabajo (los trabajadores trabajarán desde casa). Las adecuaciones se prevén acabar el fin de semana para reanudar la actividad con normalidad el lunes. El portavoz de Gas Natural también apuntó que el problema ha sido abordado conjuntamente por la dirección y por representantes de los trabajadores.

Esta nueva enfermedad de oficina aún no es muy conocida ni tampoco el mecanismo por el que afecta a los tejidos grasos, ni por qué se da más en unos edificios o afecta a unos trabajadores y no a otros -se cree que puede haber una predisposición genética-. No resultan dańados la piel ni el músculo ni se conocen secuelas, y el trastorno revierte al cambiar las condiciones ambientales, según los casos documentados.

Aunque se conoce el problema desde 1974, uno de los principales casos conocidos es el de un banco de Bruselas donde, en 1995 y durante ocho ańos, detectaron afectaciones a 900 empleados. Se conocen casos en otras modernas oficinas en Francia, Italia y Reino Unido.

Los trabajadores de Gas Natural se acabaron de mudar a su nueva sede en la Barceloneta a finales del ańo pasado.

El Mundo, 1/3/07
150 AFECTADOS
Gas Natural desaloja su sede central por una rara enfermedad en la piel de los trabajadores
La consellera de Trabajo de la Generalitat de Cataluńa lanza un "mensaje de tranquilidad"
La compańía dice que el desalojo es para instalar humidificadores y tomas de tierra
La enfermedad, una alteración de la grasa, es reversible si se evita la causa

La nueva sede de Gas Natural en la Barceloneta (Foto: EFE | Andreu Dalmau)
Actualizado jueves 01/03/2007 17:34 (CET)
MARÍA SAINZ | ÁNGELES LÓPEZ (elmundo.es)
MADRID.- Un edificio nuevo, moderno, con las últimas tecnologías pero que ataca al tejido adiposo de sus empleados. 150 trabajadores de la sede central de Gas Natural en Barcelona presentan una serie de hendiduras en sus muslos que, según fuentes de la compańía, podrían deberse a la energía estática que se crea en las mesas de trabajo, entre otros factores.

Según la empresa se trata de lipoatrofia semicircular, una alteración de la grasa subcutánea. Este trastorno es frecuente en las personas con VIH debido a un efecto secundario de un tipo de antirretrovirales. "Es una enfermedad rara. En la consulta sólo la vemos en los pacientes seropositivos y en personas que sufren microtraumatismos repetidos que no tienen por qué ser fuertes. También es muy raro que se dé en tantos trabajadores al mismo tiempo", explica a elmundo.es Manuel Fernández Lorente, dermatólogo de la Clínica La Luz de Madrid.

Según este especialista, cuando la causa son los microtraumatismos, la solución está en evitarlos y a partir de ese momento la grasa se regenera en gran parte, aunque no totalmente.

"Es como si presionaras el muslo con el dedo pero al quitarlo no desapareciese esa hendidura". Así describen desde la compańía lo que presentan en las piernas un 15% de sus trabajadores. Sería algo parecido a la seńal que dejan los calcetines en la piel pero que, en este caso, se queda de forma constante.

Los síntomas son hendiduras semicirculares en el muslo


No obstante, ninguno de los dermatólogos consultados por elmundo.es seńala conocer una relación entre la energía estática y este trastorno. Pero sí existen algunas referencias en la literatura médica que asocian esta enfermedad con el entorno laboral. El primer informe de esta enfermedad data de 1974 en el que unos médicos alemanes describían tres pacientes con depresiones circulares a modo de banda en el tejido subcutáneo. A partir de esa fecha, algunos estudios especulaban que éstos y otros casos podrían ser consecuencia de una mala circulación debido a la estructura de las sillas o incluso por llevar pantalones vaqueros ajustados.

Los principales afectados en la central de la Barceloneta son mujeres, de distintas edades y que trabajan en diferentes plantas del edificio. Según explica Gas Natural, esta mayor incidencia en las trabajadoras se debe a que ellas tienen un mayor tejido adiposo y, por eso, son más susceptibles de padecer esta clase de atrofia. Se cree que "la incidencia varía en función de cómo interactúa la persona en su mesa, si está con las piernas cruzadas o no...", explica la compańía.

Un caso similar en Bruselas
La semana pasada, algunos miembros de Gas Natural viajaron a Bélgica a visitar una empresa en la que se detectó este tipo de trastorno hace unos 15 ańos. Según explica la empresa espańola a elmundo.es, la situación del edificio belga era muy similar a la de la sede de Barcelona. Se trataba de un edificio nuevo, al que acababan de mudarse y que tenía altos niveles de tecnología.

No se conoce la causa de esta enfermedad. La mayoría de los estudios seńalan los microtraumatismos o la mala circulación como los posibles responsables


El caso de Bruselas, en el que 900 trabajadores sufrieron lipoatrofia semicircular, fue recogido por el doctor Curves Bart del Instituto de Investigación Tecnológica Flemish (Bélgica). En su informe, este especialista insistía en que la aparición de los casos comenzó unos meses después de que la empresa cambiara de edificio.

En aquella ocasión, la lipoatrofia también apareció en la parte anterolateral del muslo, a unos 72 centímetros del suelo, como en el caso de Barcelona, "a la altura de la mesa si te pones de pie". Las lesiones tenían entre uno y cinco milímetros de profundidad, pero la piel se mantenía intacta. Tras unos meses de ausencia laboral o cambio a otro sitio del edificio, las lesiones remitieron en la mayoría de los casos (95%), sin embargo, la atrofia retornó cuando el afectado volvía a su lugar de trabajo con el mismo ambiente.

"Se sabe que influye el que sea una nueva oficina (los empleados de Gas Natural se habían mudado a finales de 2006), cargada de tecnología y con grandes campos de electricidad inducida y, sobre todo, estática", indican desde la compańía espańola.

Ninguno de los trabajadores afectados ha pedido la baja ya que, como han explicado desde Gas Natural, es un trastorno reversible, que no duele y que muchos de las personas sólo detectaron cuando se les informó de que se habían dado algunos casos.

Medidas implantadas
Además de comunicarlo al Ministerio de Trabajo y a la Generalitat, la empresa decidió, como primera medida, reforzar las tomas de tierra de las mesas de los 1.000 empleados de la compańía, "que es donde se descarga la energía estática". También, se creó un grupo de trabajo, formado por miembros de la Generalitat, representantes sindicales de los trabajadores y un grupo de expertos belgas, para investigar los agentes que pueden provocar este tipo de hendiduras.

Se ha decidido, como hizo en su momento la empresa belga, instalar una serie de humidificadores en la empresa para impedir que el ambiente estuviera seco, que era otro de los factores que parece podrían causar la lipoatrofia. Para realizar estas obras de adecuación, se ha cerrado el edificio desde hoy y hasta el próximo lunes.

En los últimos ańos se ha relacionado la humedad y los campos electromagnéticos de la oficina como origen de la enfermedad


Por el momento, no se han identificado más factores que puedan causar este trastorno pero no se descarta su existencia. En este sentido, el grupo de trabajo sigue barajando la posibilidad de implantar nuevas medidas para intentar solucionar el problema.

Por su parte, la consellera de Trabajo de la Generalitat de Cataluńa, Mar Serna, lanzó hoy un "mensaje de tranquilidad". Según Serna, las pruebas que se han hecho en las oficinas y las evaluaciones de los campos electromagnéticos "han dado negativo", por lo que se presume que el problema podría ser debido a los niveles de humedad.

Para el doctor Bart, las explicaciones sobre microtraumatismos o la mala circulación eran demasiado simples y no se adecuaban a lo ocurrido en la empresa belga. Según la investigación que se llevó a cabo en ese momento, se consideraron otros factores como la calidad del aire o los campos electromagnéticos. "Pequeńas descargas electrostáticas en la zona de las piernas puede ser una posible explicación biológica. La activación de los macrófagos producen citoquinas [un tipo de proteínas] que son capaces de dańar y modificar la estructura del tejido adiposo", explica en su informe.

"Aunque esta enfermedad es catalogada como muy rara, ahora está ocurriendo con mucha frecuencia en algunos lugares de trabajo. Probablemente la causa y también la solución sea multifactorial. Aunque la causa no se conoce todavía, pensamos que los campos electromagnéticos desempeńan un papel importante en este fenómeno", concluye Bart.

Teófila Vicente, responsable del servicio médico de Correos en la Comunidad Valenciana y miembro de la junta directiva de la Asociación de Medicina del Trabajo de esta comunidad, explica a elmundo.es que "la realidad es que en el momento actual nos movemos en el terreno de las hipótesis y que aún se sigue buscando una explicación científica y con ello una solución al problema".

Gas Natural aclara que el suyo "no es un edificio extrańo, se construyó cumpliendo las normativas de salud laboral. Las mesas de los empleados también son normales [...] Estamos un poco perdidos con lo que está ocurriendo y por eso estamos investigando. De todas formas, aunque es inusual, se sabe que no es el único caso que se ha dado".

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